11 oct 2008

A los Autoconvocados Leprosos

Queridos, Autoconvocados, ustedes son nuestra séptima estrella 


Aprendieron la libertad del verde ancho de aquella Bella Vista que no tenía guardianes. Del camping con juegos infantiles; de un club abierto día noche, de lunes a domingo. O, tal vez, del relato apasionado de un padre o una madre, que –ya se sabe– son los primeros maestros. 
Aprendieron la paciencia de cientos de madrugas en las que el sol se despabila y el colectivo no llega. No llega hasta que llega y un “vamos la Lepra” se escapa de alivio, porque el viaje está garantizado. Aprendieron la paciencia de largas marchas a canchas extrañas, de la pintada de trapos, de los heroicos tatuajes que la han hecho a la piel de esta ciudad. 
Aprendieron la lealtad de tanta gente decente que no bajó los brazos ni las banderas en estos últimos años desgraciados. Aprendieron la dignidad de nuestros padres fundadores (cuyo legado no se borra escondiendo sus bustos ni tapando las placas que los honran), de Griffa, de Martino, de Bielsa. 

Parecen de quince, de veinte, de veinticinco, pero tienen ciento cinco años. No crean lo que dicen sus documentos. 
Tienen la edad de Isaac y de Heitz, de Griffa y de Bielsa; tienen la edad del viejo que se siente en la visera y del bebé que balbucea Nubel en brazos de su madre 

Aprendieron la tenacidad del profesor Pino y su obra inmensa, que puso de pie y arrancó los primeros pasos a tantos “lisiados”, cuando casi nadie pensaba en ellos. Y Newell’s sí pensaba, si “incluía”, si reconocía sus derechos y sus sueños. 
Aprendieron el coraje de tanto estar donde pocos se atreven, porque “Newell’s está antes que todo”, porque nadie puede separarlos de ese amor desmesurado. Aprendieron el coraje de cada golpe artero, de cada llamado al celular, de cada pintada difamatoria. 

Parecen de quince, de veinte, de veinticinco, pero tienen ciento cinco años. No crean lo que dicen sus documentos. 
Tienen la edad de Isaac y de Heitz, de Griffa y de Bielsa; tienen la edad del viejo que se siente en la visera y del bebé que balbucea Nubel en brazos de su madre 

Queridos Autoconvocados, en este aprendizaje que han hecho, a mí me enseñaron a aprender.

Por: José O. Dalonso

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Pronto habrá más información...

1 comentario:

alvaro dijo...

felicitaciones loco aguante newell´s.

LOMAS GRANDE QUE HAY

abrazo
alvaro
http://newellscoloso.blogspot.com